Dormir o no Dormir: ¿Es Malo Acostarse Después de Comer?

¿Es malo acostarse después de comer? Bueno, algunos estudios sugieren que consumir alimentos antes de dormir puede tener consecuencias desastrosas para la salud.

Tales como aumento de peso, problemas digestivos, desaceleración metabólica, angustia emocional e incluso derrames cerebrales.

Por otra parte, hay personas que afirman que comer un bocadillo antes de irse a la cama les ayuda a dormir más profundamente y a sentirse revitalizados en la mañana. 

Pero, ¿cuál es la verdad? ¿Es realmente dañino para la salud comer antes de dormir o te podrá un bocadillo ayudar a descansar mejor?

Tabla de Contenido:

Verificando los hechos

Primero, vamos a analizar las siguientes observaciones para comprobar, si en efecto, comer antes de dormir conduce a serios problemas de la salud.

1. Más calorías significa más peso

Si comes mucho, vas a estar más propenso a ganar peso. No es un secreto que ingerir grandes cantidades de comida está asociado a una mayor probabilidad de ser obeso.

Devorar seis pedazos de pizza va a añadir la misma cantidad de calorías a tu cuerpo independiente mente si los comes como desayuno, almuerzo o bocadillo antes de dormir (lo cual es una mala idea).

no es recomendable acostarse después de comer una rebanada de pizza

Ingerir más alimentos implica más calorías. 

Si prestamos atención solamente a las calorías, se podría decir, que la hora escogida para consumir la comida no tiene un efecto directo en la cantidad de peso que se obtiene.

2. Las comidas grandes importan

Es cierto que el total de calorías consumidas afecta tu peso; sin embargo, esto no es lo único a lo que debes prestarle atención.

El tamaño de la última comida del día, por ejemplo, puede ser la diferencia entra una noche de buen descanso y pasar la noche en vela.

Las comidas grandes toman mucho tiempo para digerir (3 a 5 horas) dependiendo de que fue lo que comiste.

Así que, si estás pensando en comer cerca de la hora a la que te acuestas, debes asegurarte que la comida no se quede estancada en tu estómago.

Si te acuestas demasiado rápido, te arriesgas a sufrir de indigestión, acidez, o reflujo entre otras condiciones que puedan aparecer. 

Normalmente, tan pronto terminas de comer, los niveles de ácido estomacal van a estar bastante altos y no vas a querer estar acostado/a cuando eso ocurra.

Por lo tanto, debes evitar las comidas grandes y pesadas cerca de tu hora de dormir.

3. Un bocadillo pequeño es mejor

Ya que sabemos que ingerir una gran cantidad de comida antes de dormir es una mala idea, un bocadillo pequeño puede ser la solución.

Ahora, no todos los bocadillos son iguales y tenemos que tener mucho cuidado a la hora de escoger cuales antojos vamos a ingerir.

Lo que necesitamos es algo que revitalice el cuerpo y no sobrecargue el sistema digestivo.

4. La calidad es esencial

A la hora de seleccionar un bocadillo, tienes que tomar en cuenta cuales son los componentes que lo hacen saludable.

Cualquier cosa que comas, va a estar compuesta de carbohidratos, proteínas, grasas o una combinación de estas.

Bajo condiciones normales, los carbohidratos son la fuente de energía preferida por el cuerpo, las proteínas son usadas para reparar tejidos y las grasas son necesarias para llevar a cabo un sin fin de procesos metabólicos.

Ten en mente que no todos los carbohidratos son iguales. Algunos son simples y otros complejos. Las galletas, por ejemplo, contienen carbohidratos simples.

¿Significa esto que comer galletas antes de acostarte es una buena idea? No. ¿Por qué?

Porque al ser un carbohidrato simple, provoca que los niveles de insulina varíen demasiado rápido en la sangre lo cual causa una acumulación de grasa en el cuerpo, y esto, no te ayuda a mantener un peso saludable. 

Además, las galletas son candidatas ideales para comer si lo que deseas es sufrir de acidez cuando intentes dormir.

Por otra parte, los carbohidratos complejos como las papas, batatas y la quinoa se transforman en glucosa a una razón mucho más lenta que los simples debido a su alto contenido de fibra.

Por ejemplo, una porción pequeña de batatas puede ser el bocadillo ideal para antes de dormir.

Otra buena alternativa son las frutas bajas en azúcar como las moras, arándanos y frambuesas, ya que son ricas en antioxidantes y otros fitoquímicos.

Los carbohidratos también promueven la absorción del aminoácido L-triptófano (precursor de melatonina) en el cerebro al remover los caminos usados por los otros aminoácidos como resultado de la liberación de la insulina.

las moras son bajas en azúcar

¿Puede la proteína ser de ayuda para el descanso? ¡La respuesta es un rotundo sí! 

Una dosis pequeña provee aminoácidos que son excelentes para restaurar los tejidos del cuerpo mientras duermes.

Recuerda, la porción tiene que ser bastante diminuta, de otra forma, puede causar indigestión.

Las grasas son usadas por el cuerpo para sintetizar hormonas esenciales y también pueden ser usadas como fuente de energía en ausencia de carbohidratos. 

Una cantidad bien moderada puede mantenerte satisfecho/a por un largo tiempo, ya que digerirlas es un proceso lento. 

Nuevamente, la porción requerida tiene que ser pequeña.

5. Dormir y tus elecciones de comidas

Todos los seres vivientes tienen un reloj biológico conocido como el ritmo circadiano, el cual controla el ciclo del sueño y otros procesos metabólicos.

Una de las funciones de este ritmo es indicar al cerebro cuando las personas deben despertarse y cuando deben dormirse.

reloj indicando una hora

Nosotros los seres humanos tenemos ese reloj que nos despierta cuando el sol sale y que nos hace sentir soñolientos cuando el sol se pone.

En el momento en que la luz entra a nuestros ojos, la producción de melatonina se detiene e inmediatamente estamos más alertas.

Tan pronto la luz comienza a disminuir, comenzamos a sentir la necesidad de tomar una siesta o dormir, ya que la producción de melatonina se reanuda. 

¿Puede un bocadillo antes de dormir afectar este mecanismo?

Bueno, unos investigadores se dieron a la tarea de analizar que ocurre con los ratones si se les invierte su tiempo de actividad. 

En otras palabras, mantenerlos activos cuando normalmente duermen y dormirlos cuando, bajo condiciones normales, están activos.

Los resultados fueron sorprendentes. Los ratones cuyos tiempos de actividad fueron invertidos, ganaron mucho más peso que los que permanecieron en el grupo control (los que se mantuvieron activos en sus horas usuales).

Ambos grupos fueron alimentados con la misma cantidad de calorías.

Otro estudio demostró que los ratones que fueron alimentados cuando estaban activos normalmente estaban más saludables que los que comieron a horas inusuales. 

La ingestión de calorías fue la misma en ambos grupos.

¿Qué es lo que significan estos estudios? Al observarlos, podemos concluir que el comer tarde en la noche puede contribuir al aumento de peso y al desarrollo de problemas metabólicos.

Claro está, todas las comidas dadas a los ratones del grupo experimental fueron a horas inusuales lo cual es diferente de simplemente comer un antojo antes de acostarse.

En el video siguiente, aprenderás el porqué ingerir una comida grande poco antes de dormir puede causarte muchos problemas.

Además, verás que bocadillos son ideales si sientes la urgencia de comer algo:

Factores a considerar

Ahora, en luz de toda esta información, ¿podemos decir que sin lugar a duda es malo acostarse después de comer? 

Bueno, los estudios muestran evidencia suficiente para decir que no es una buena idea consumir una comida grande antes de dormir.

En otras palabras, los siguientes puntos están claros.

Definitivamente, comer antes de dormir debe ser evitado si no tienes hambre.

Por otra parte, si tu estómago no deja de gruñir, hazlo de manera inteligente. Trata bocadillos diferentes.

Si a tu cuerpo no le simpatiza tu elección, prueba otro. Siempre ten en mente las características de un bocadillo saludable y gozarás de un buen descanso.

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